Acabemos con los falsos mitos y disfrutemos de verdad de cómo cuidarnos

Nuestra nutricionista Mareva Guillioz continúa respondiendo a preguntas y falsos mitos que se le plantean a lo largo de sus quehaceres diarios. Prestad atención a estos consejos y no dejéis de cuidaros tanto por dentro como por fuera.
Preguntas frecuentes (II):
¿Es necesario beber 2 litros de agua al día?
No forzosamente, siempre hay que tener en cuenta cómo nos alimentamos…Aportamos agua al cuerpo mediante el consumo de verduras, frutas como también a través de los hervidos, purés y por supuesto de sopas, caldos e infusiones. Se trata de aportar variedad de verduras y frutas, y de combinar alimentos crudos (más cantidad en primavera-verano) con hervidos (más cantidad en otoño-invierno) a lo largo del día.
¿Debemos consumir azúcar para obtener energía?
La glucosa es quién aporta energía a nuestro organismo pero el organismo puede transformar los alimentos y obtener así, azúcar de ellos. Por ejemplo, de las frutas, los hidratos de carbono, proteínas e incluso las grasas, lo que hace innecesario el consumo de azúcar para obtener energía. Además, debemos evitar provocar picos de hiper e hipoglucemia en sangre, efecto producido por el consumo de cereales y azúcares refinados, es decir, blancos. En cambio, los cereales integrales (trigo, arroz o maíz), las gramíneas (quinoa, mijo, trigo sarraceno), las frutas y verduras mantienen estable nuestro nivel de glucosa en sangre para así proporcionarnos energía a lo largo de todo el día, sin crear desequilibrios. El azúcar en polvo de caña integral puro es complementario y no lo necesitamos realmente como fuente energética, su consumo debe ser moderado y en pequeñas cantidades, es preferible una buena compota de manzana si queremos ofrecer algo dulce a nuestro paladar…
¿Todo lo “light” engorda menos?
Cuidado con la denominación “light” que suele ser en referencia a otro producto de la misma marca pero que no tiene por qué ser menos calórico que otro producto no light de otra marca. Su coste es más elevado cuando lo que se paga es, a menudo, aire o agua añadidos. Por otro lado, el hecho de ser ”light” conlleva en muchas personas a consumir mayor cantidad del producto dando como resultado final, la ingesta igual o incluso mayor de calorías en comparación con la toma de un producto no light. No existen estudios fiables hoy en día que garanticen el control de peso a través de la toma de estos alimentos.
¿Si hago una dieta sana, necesito tomar complementos nutricionales?
Sí, y es que a pesar de ser necesario llevar una dieta equilibrada y variada, la mayor parte de los alimentos son pobres en nutrientes debido a que las tierras tienen un suelo agotado por una producción masiva, por otro lado la recogida temprana del alimento todavía no maduro limita su aporte en vitaminas y minerales, sin hablar del uso de los pesticidas, abonos químicos y aditivos que encontramos hoy en día en nuestra alimentación. A todo esto, debemos añadir las consecuencias del ritmo de vida anti-natural que llevamos hoy en día, los niveles altos de estrés consumen a diario vitaminas y minerales de nuestro organismo, agotando sus reservas provocando un déficit nutricional y dando como consecuencias, varios síntomas como agotamiento, insomnio, malas digestiones, palpitaciones cardíacas, mal humor, nerviosismo, ansiedad, estreñimiento, jaquecas…Es por lo tanto necesario la toma de un complemento nutricional específico para evitar llegar a ése desequilibrio actuando desde la prevención, además de llevar una dieta saludable y de practicar un tipo de actividad física.
¿Es bueno tomar probióticos después de tomar un tratamiento antibiótico?
Sí, de hecho no solo es bueno aportarlos después de un tratamiento antibiótico para repoblar la flora intestinal, sino incluso es preferible hacerlo durante el mismo tratamiento evitando así la pérdida total de las bacterias beneficiosas en nuestro intestino. Los probióticos, como aporte preventivo, nos ayudan a diario a normalizar la flora intestinal evitando el desarrollo y asentamiento de bacterias potencialmente patógenas en el intestino, además de producir sustancias antibióticas naturales y de incrementar nuestro sistema inmunológico. El kéfir, el yogur biológico, el chucrut, el miso y la salsa de soja son fuentes de probióticos, aunque a nivel terapéutico, tienen mayor acción los complementos en cápsulas porque consiguen recorrer todo el tracto intestinal y llegar así intactos al intestino dónde podrán actuar.
¿Las legumbres son buena fuente de proteínas?
Sí, son nutritivas y aportan casi todos los aminoácidos necesarios para nuestro organismo salvo 2 aminoácidos azufrados llamados cisteína y metionina. Pero si las combinamos con un cereal integral como el arroz, maíz, cebada o trigo en proporción de 1 de legumbre por 3 de cereal integral, obtendremos una proteína completa igual que la de un huevo de gallina. Otra opción es combinar las legumbres con semillas oleaginosas como el sésamo o pipas de girasol o calabaza en la misma proporción.
Como conclusión, recomiendo tomar conciencia de lo que compramos y dejamos entrar en nuestros hogares y más importante todavía, en nuestro cuerpo. Pedir consejo a un profesional de la salud es el primer paso a dar ante las posibles dudas además de cómo recomendación, leer bien las etiquetas de los productos!