Para una gran mayoría, el verano es sinónimo de vacaciones, sol y playa, lo cual también está directamente relacionado con lucir un moreno radiante. Pero broncear nuestra piel jamás debe convertirse en una obsesión, sino que es algo que debe abordarse con cuidado, tomando las medidas de prevención adecuadas a nuestro fototipo, como ya hemos apuntado en Soy fan de mi salud.

Y si bien es cierto que hoy en día muy pocos se atreven a exponerse al sol sin utilizar una buena crema solar, también conviene recordar que esta protección debe reforzarse llevando a la práctica los siguientes consejos:
• Aplicar el fotoprotector solar entre 30 y 45 minutos antes de exponerse al sol
• Renovar dicha aplicación varias veces, especialmente después de cada baño
• No tomar el sol entre las 12:00 y las 16:00 horas
• Hidratarse continuamente, bebiendo mucha agua sin esperar a tener sed
Si tomamos como referencia una piel normal, el tiempo de exposición durante el primer día no debe superar los 15 minutos. A partir de ese primer día, la exposición puede prolongarse gradualmente, añadiendo 10 minutos diarios, aunque nunca deben superarse los 45 minutos cuando la luz solar es más intensa.
Además es muy importante seguir una alimentación saludable repleta de antioxidantes naturales para proteger nuestra piel. Y en este sentido, el complemento nutricional Nutridiver Cuidado solar aporta al epicentro de la dermis una combinación de micronutrientes adaptada a sus necesidades a base de ácidos grasos esenciales, vitaminas y oligoelementos.