Como ya apuntamos cuando explicamos el porqué de la retención de líquidos, este problema es más frecuente en aquellas personas con sobrepeso o que llevan un estilo de vida sedentario. Y si tenemos en cuenta el género, se trata de una situación que afecta más a las mujeres, sobre todo durante el síndrome premenstrual y la menopausia. No en vano, en muchas ocasiones el origen de la retención de líquidos es un desorden hormonal, algo que se manifiesta en el organismo femenino durante esos periodos enunciados anteriormente.

Para evitar o remediar esta situación, es importante practicar alguna actividad física, beber una media de entre 1,5 y 2 litros de agua y aportar a nuestra dieta alimentos ricos en potasio y con un gran efecto diurético, como los plátanos, las cerezas, el mango, el apio o el perejil. La combinación de estos nutrientes nos ayudará a drenar y desintoxicar nuestro cuerpo.
Por el contrario, las mujeres propensas a retener líquidos deben evitar las comidas ricas en sal, que en algunas recetas de cocina puede ser perfectamente sustituida por hierbas aromáticas.
Además, en las farmacias puedes encontrar Nutridiver Drena & define, un complemento nutricional que combina seis plantas medicinales –grosella negra, diente de león, hibisco, rabillos de cereza, reina de los prados y escaramujo- para favorecer la circulación de líquidos gracias a las propiedades diuréticas de sus ingredientes.