Se estima que el agua presente en nuestro organismo determina entre un 40 y un 80% de nuestro peso, porcentaje que varía en función de la edad, el sexo y otros factores. Todo este líquido se distribuye en tres grandes compartimentos: el intracelular (dentro de las células), el intravascular (dentro de los vasos sanguíneos) y el intersticial (dentro de los tejidos que rodean a las células).

Estos tres repositorios están separados entre sí por una membrana semipermeable que permite el paso de líquidos y ciertos componentes de los mismos. Pues bien, la retención de líquidos en el organismo se produce si existe un desequilibrio entre los elementos que regulan este trasvase de un compartimento a otro y, en concreto, cuando el paso de agua es abundante desde el espacio intravascular hasta el intersticial.
Esta situación es más frecuente en mujeres, sobre todo durante el embarazo, el síndrome premenstrual y la menopausia, así como en aquellas personas con sobrepeso o que llevan un estilo de vida sedentario. Para remediarlo, se recomienda beber 1,5 litros de agua al día, comer diariamente cinco raciones de fruta y verdura, consumir productos lácteos con bajo contenido en materia grasa y caminar durante 30 minutos al menos entre cuatro y cinco veces a la semana.
Además, esta dieta adecuada y la práctica de ejercicio pueden complementarse con una dosis diaria de Nutridiver Drena y define, que ayuda a mejorar la circulación de líquidos gracias a las propiedades diuréticas de sus ingredientes. Pero toma nota: este producto está contraindicado en el embarazo y la lactancia.